7 de enero de 2008

El uso didáctico en tres documentales ambientales: una aproximación compleja y fractal a la realidad ecológica del planeta en Los cosechadores y yo, L

[1]
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán

Un país, una región, una ciudad que no produce el género cinematográfico documental, es como una familia sin álbum fotográfico (es decir, una comunidad sin imagen, sin memoria). Las imágenes documentales configuran una isla en la memoria, chispazos fugaces en la gran oscuridad del olvido. Sin duda, la memoria individual y colectiva, son la expresión más común del cine documental de todos los tiempos.
Patricio Guzmán

Me doy cuenta de que, en realidad, todo lo que he querido hacer en mi vida es ir al cine.
Gore Vidal


Conocer es revisar las bitácoras de otras travesías
Federico Reyes- Heroles


Resumen
El artículo da cuenta de la experiencia y hallazgos de investigación que sobre el tema de cine y educación se han tenido en la última década. Se expresan las tres formas de relación encontradas, a saber: cinematográfica, comunicativa y pedagógica. Esta última relación es la que se explora en el presente documento, proponiendo usar el Documental cinematográfico, con temática ambiental, en forma didáctica y compleja, potenciando estrategias como la pregunta generadora, el estudio de caso y las redes conceptuales para una aproximación compleja a la realidad. Se proponen tres estrategias para tres documentales ambientales recientes.

1.- Cine y Educación; entre pizarrones y fotogramas: algunas cosechas
Desde hace más de 10 años un colectivo de amigos/profesores/cinéfilos, nos hemos dado a la tarea de documentar los referentes educativos en el arte cinematográfico. Esta experiencia, que inició como auto esclarecimiento ha generado, sin que casi nos lo propusiéramos, varios artículos, revistas monográficas, ensayos, investigaciones, ponencias, conferencias y libros. Es justo dar cuenta en este artículo, así sea a vuelo de pájaro, de los principales hallazgos de esta travesía, hasta ahora encontrados en este objeto de estudio que reconocemos genéricamente, como cine y educación:

· El contexto de lo indagado es necesariamente una civilización en vertiginoso cambio. Nos encontramos en una sociedad sin precedente en la historia, con mayor número de habitantes vivos de cualquier tiempo; urbana, occidental, con una centralidad tecnológica, pos-industrial, global, injusta, hedonista y simultáneamente poblada de imágenes hasta el límite. En este nuevo espacio social hay autores que no han dudado en definirlo como “videoesfera” (Debray, 1992) y otros como iconósfera. Lo anterior, necesariamente ha transformado vertiginosamente la forma de percibir el mundo. El planeta se desborda en imágenes cada día más inaprensibles, ante una multitud de espectadores diversos y efímeros.


· Son estos tiempos de exceso de modernidad o del desbordamiento de la misma (pos deber/sobremodernidad/posmodernidad: según diversos es quemas teóricos), de cambio respecto de los lugares en los que se gestan los aprendizajes. Los espacios tradicionales de aprendizaje, como la escuela, se pasa a no- lugares como los medios de transporte, los supermercados, y otros espacios de anonimato como el cine. La sociedad se traslada del mundo real al virtual. El cine y la educación no son ajenos a estos procesos, al contrario, están imbricados complejamente en ellos.


· La relación entre el cine y la educación es por lo tanto compleja. El cine es una experiencia artística mundial e histórica; en todos los países y culturas ha pasado lista de presente y en el poco más de un siglo de su existencia, la contundencia de la gramática de las imágenes cinematográficas ha documentado –en general– los sucesos de la humanidad. El impacto del cine en la sociedad es, sin duda, uno de los acontecimientos significativos que quedarán en la memoria de largo plazo del controvertido siglo XX.


· Del discurso cinematográfico se puede extraer un conjunto de valores, creencias, formas de ver el mundo que intentan imponerse como patrón de una conformación social y que, por lo mismo, convergen con el discurso educativo.


· La educación que, paradójicamente, violenta al hombre para civilizarlo (Fullat, 1997), cristaliza en los individuos los manifiestos dominantes de una cultura. Cine, cultura y educación se atan en forma múltiple. Convergen con diversos eslabones en el contexto actual de la sociedad posmoderna. La última cadena de esta articulación son los abrumadores proceso de globalización salvaje se ha trabajado en documentos anteriores, (La vida es mejor que la escuela, 1998, Maestra vida, 2000; Globalización, cine y educación, 2003) la triple relación que tiene como eje principal a los docentes y alumnos- espectadores; a saber:


1. Una relación cinematográfica: experiencias educativas que el docente y los alumnos viven y son recreadas en la práctica educativa manifiesta en el arte cinematográfico.

2. Una relación comunicativa: el docente y el alumno como espectador del cine.
3. Una relación pedagógica: el uso didáctico del cine en el salón de clases.


De estas tres problemáticas relaciones hemos desprendido las implicaciones de nuestro campo de análisis que observan al cine, en primer lugar, como una manifestación y proyección de lo educativo, esto le nombramos: lo imaginario del cine en la educación. El segundo objeto de este campo es el que tiene que ver con como el cine retrata/ documenta/ exhibe/ crea/ recrea el hecho educativo, el cine es condicionado en algunos rasgos por lo educativo, pero también condiciona lo educativo a esto lo llamamos el imaginario de la educación en el cine. El tercero, y para los fines de este trabajo fundamental, es el uso con fines de aprendizaje que tiene el cine en la práctica educativa, a esto lo llamamos en tanto concreción pedagógica: el imaginario didáctico del cine.


En resumen: el cine educa aún sin proponérselo; el cine relata lo educativo; con el cine, intencionalmente, se puede educar. En este triple imaginario se ha desarrolla nuestro campo de conocimiento.


Hemos encontrado otras virtudes en este arte interdisciplinario: el cine ayuda a los procesos de integración social por lo menos en cuatro aspectos: socialización, a niños y adultos en las normas, obligaciones y privilegios de los grupos sociales; formación de la personalidad, muestra características de las otras personas consolidando mecanismos como la identidad y la proyección; fortalece el comportamiento colectivo ejemplificando las características especiales que adopta la gente en grupos; y permite el conocimiento de pautas culturales de un tiempo y espacio definidos.


El cine “expande la mente” al posibilitar nuevo conocimiento, ilustra al mudo y sus costumbres, alimenta la fantasía, dota de representaciones sociales, fortalece o niega las ideas propias, genera actitudes hacia el entorno, aumenta la capacidad léxica, posibilita organizaciones cognitivas.
La exposición de los medios de comunicación en el ámbito de nuestras vidas personales representa un peligro potencial de banalización y homogenización de la cultura. Este aspecto de sus mensajes contribuye al despojo del mundo interior de las personas que, tradicionalmente, se ha construido mediante la experiencia reflexiva del aprendizaje (Etcheverry 1999; Pág. 11)
Con relación, a nuestro tercer imaginario (el imaginario pedagógico) y en general al uso de medios audiovisuales en el salón de clase, desde la década de los cincuentas se experimentan acciones pedagógicas donde están involucrados éstos, sobre todo en el primer mundo. Una de las primeras formas de usarlo fue el caso de la capacitación de militares para la guerra. Unos años más tarde, en nuestro país, se desarrolla y concreta el proyecto de telesecundaria que fue, y sigue siendo, una posibilidad de llevar la educación media básica (más adelante otro tipo de nivel) a todos los rincones del país, incluidos los más apartados y las muy dispersas poblaciones de menos de cinco mil habitantes. No es materia de este estudio evaluar resultados de esta experiencia, pero sí hacer notar que la televisión es un medio criticado (no sin razón) por el carácter enajenante y evasivo que se manifiesta en los contenidos de la televisión comercial y que pudiera ser todo lo contrario, asumiendo un carácter educativo. El contenido es lo que define al medio. Es justo repetir al gurú canadiense: el medio es el mensaje. Por eso lo que hay que analizar son los contenidos del medio.


La experiencia de la educación vía medios se intentó reproducir en los mismos años sesentas en países pobres, como instrumento que apoyará, sobre todo acciones de alfabetización. Estas experiencias tuvieron en común dos problemas: el aparente eterno conflicto de la capacitación adecuada de quienes operan estos proyectos (maestros, administradores, técnicos, etc.); y la inadecuada instalación y uso del equipo técnico.


Una década más tarde se comenzaba a extender el uso de los medios audiovisuales, sobre todo por la irrupción dominante de la tecnología educativa. Esta propuesta teórica tenía dos características generales (Porlán, 1996): la obsesión por los objetivos y el uso de estrategias e instrumentos diversos para la obtención de los mismos. Cabe destacar entre ellos las dinámicas grupales, el uso de diapositivas, material didáctico sofisticado, filminas, grabaciones, etc. El cine llegó a las escuelas en formato de 16 mm. con ruidosos proyectores que milagrosamente servían.
Sin embargo, tanto el uso del cine, como el de los otros medios audiovisuales, no se generalizó en la escuela. Tampoco logró un cambio en las prácticas educativas. El tradicionalismo no abdicó con la llegada de la teoría sustentada por el conductismo. Ni este con la educación centrada en el alumno. Las prácticas educativas de los docentes hoy están sedimentadas y es difícil, desde la teoría, encontrarles una sola base epistémica o pedagógica.


Esta realidad escolar contrasta con el uso casi indiscriminado de los medios en la sociedad actual. Arévalo y Ojeda señalan categóricos:


Estudios recientes revelan que los niños pasan alrededor de cinco horas al día expuestos al televisor, el equivalente al tiempo diario escolar, con la diferencia de que no hay para el televidente fines de semana, días festivos o vacaciones. La televisión se ha convertido en un elemento importantísimo en la formación del individuo. Un somero análisis a la programación nos revela la escasez de contenidos educativos, culturales o científicos, con lo cual, la formación integral del individuo se encuentra en una enorme desventaja en esta desleal competencia.[2][3]

Es indispensable reiterar que hay otros ingredientes que se pueden agregar a la seducción televisiva actual y a la de los medios en general( pensemos en el i pod, el Internet o los videojuegos: hay una gran cantidad de mensajes violentos que llegan sin ninguna mediación por parte de los adultos, a los niños y la niñas; hay una sobresaturación de mensajes comerciales que llegar a ser casi la mitad del tiempo de transmisión en el caso de la televisión, pero que está presente en todos los demás medios, incluida la internet. Hay una falta de regulación de las emisiones, lo que es agravado por la carencia de un contrapeso escolar informativo sólido. Sorprende por ejemplo en la discusión actual sobre la Ley de Televisión la ausencia de debate social sobre contenidos y elementos educativos que deberían tener obligadamente quien aspire a nuevas concesiones. O a manejar estas.
Los mass media, los audiovisuales, otras nuevas tecnologías y, por supuesto el cine, van a estar entre nosotros, mutando ante nuestras miradas, por lo menos unas generaciones más. Lo que parece incomprensible es que todavía hoy, a más de 400 años de la aparición de la aparición del periódico, más 100 del cine y casi 60 de la televisión, la educación para los medios sea vista como una innovación y no se haya trabajado lo suficiente en la misma.
Por lo anterior, será inevitable, a nuestro juicio, que se tuvieran en cuenta cuatro consideraciones:


o El reconocimiento de las instituciones educativas –sobre todo de los profesores, actores fundamentales del proceso educativo- de la presencia irreversible de los medios y su impacto en nuestras vidas. Esta presencia debe ser asumida en forma crítica y sin concesiones. Un ejemplo reciente; al teléfono celular en ámbitos educativos se le persigue y silencia, no se le analiza ni tampoco usa;


o Se hace necesario crear estrategias, junto con los maestros para la apropiación no pasiva de los contenidos. Este discurso educativo aparece y desaparece de las discusiones teóricas sin arraigar en la cultura escolar. Se hace necesaria la formación de maestros para los medios.


o El uso de los medios en el salón de clase deberá ser con fines de información, ilustración, investigación, caso práctico, formulación de hipótesis, exposición de ideas, introducción, análisis, conclusión de descodificación de significados. El cine en el aula no debe ser sólo pasa tiempo o llena tiempo. Debe servir para detonar discusión, no para rendirle culto a la imagen. Esto ayudará a respeto a las ideas de otros y propuesta de enriquecimiento permanente por medio de la re-construcción en el grupo, visto siempre como un recurso didáctico dinámico.


o El cine dada su característica de arte múltiple, es por incuestionablemente mutireferencial; se puede analizar, la actuación, los diálogos, el mensaje, la fotografía, la música, el guión, la escenografía, etc. Pero en lo que nos queremos detener es que es una posibilidad de romper el pensamiento lineal, repetitivo, prescriptito y memorístico, por desgracia todavía dominante en el sistema educativo nacional. Creemos que es particularmente el género cinematográfico documental una posibilidad de ir caminando hacia formas de pensamiento, abiertas, escépticas, que generen más preguntas que respuestas y que caminen hacia la complejidad. Esta evitada en el salón de clase y habitada cada vez más por los alumnos. Basta observar a un adolescente y el manejo y conocimiento eficiente de la tecnología para saber a que me quiero refiero.


En resumen, la impunidad de las imágenes y los sonidos de la diáspora actual debe ser enfrentado con la creatividad pro activa de su uso, aprovechamiento y crítica implacable en los colectivos escolares de los medios y en particular del cine.


Nosotros sostenemos, a pesar de lo anterior, que hay varias bondades que ofrece el cine como un recurso viable para ser usado por el docente y favorecer el aprendizaje al interior del aula. Por principio de cuentas, tendríamos que decir que el cine atrapa, enamora, recrea y seduce, una película bien narrada cinematográficamente captura la atención del sujeto por medio de los diversos vehículos comunicativos que conjuga (imágenes, la estructura cinematográfica, sonidos, ambientes, lenguajes verbales y no verbales, la historia que cuenta, etc.). Acerca a lugares, objetos y ciertos acontecimientos que difícilmente podrán encontrarse al alcance de los alumnos. Con el cine se logra experimentar con estímulos tanto visuales como auditivos que posibilitan un mayor proceso de percepción.


El cine permite observar procesos que son más largos que la vida humana, identificar elementos sustantivos de ellos y vincularlos con las vivencias propias. Acerca al aula experiencias que suceden fuera de ella. De la misma forma, al exhibir una película al grupo –o ir juntos al cine - se establecen significados comunes respecto de algún tema, enriqueciendo además los vínculos afectivos entre los integrantes del grupo.


Es necesario tener en cuenta que el objetivo explícito de una cinta difícilmente es el de educar o apoyar el aprendizaje de un contenido o unidad temática. Los directores, productores y dueños de los medios se guarnecen el argumento de que esa no es su finalidad. Sin embargo, es cada vez menos sostenible que la influencia del cine es inevitable en la mente y la conducta de la humanidad. No de manera mecánica, si de forma compleja.


Por lo anterior es el docente quien asume el propósito de enseñar y a él corresponde también ubicar y resaltar aquellos aspectos relevantes y significativos del filme. Por otra parte, la socialización o intercambio de impresiones y opiniones que tengan los alumnos respecto del material visto no es prescindible en modo alguno para un educador comprometido. El espacio que propicie este intercambio debe formara parte de la planeación y concedérsele suficiente importancia, en ello se pueden involucrar foros grupales o escritos breves de muy diversa índole.
Lo hasta aquí expuesto nos mueve a señalar algunas afirmaciones:


1. El maestro no usará el cine para enseñar en tanto no vea cine con ojos analíticos. Las películas deben ser mucho más que un pasatiempo.


2. El cine en la escuela sólo tendrá éxito cuando, además de un bagaje mínimo de películas, el docente profundice su profesionalismo como tal. Es necesario, como sosteníamos más arriba, también procesos formativos (cursos, capacitación, etc.) a este respecto. También es necesario investigaciones específicas al respecto.


3. Para introducir el cine en el salón de clases se tiene que tomar en cuenta varias cuestiones como: considerar las características de los alumnos, definir los propósitos y la relación con los contenidos, prepara las preguntas de mediación para el análisis y realizar una guía general de la sesión, tener claro los objetivos y estrategia a seguir.


Por su parte, son cuatro las formas que recomienda Acosta de introducir al cine como recurso didáctico, a saber:


a) El cine como herramienta ilustradora un paisaje, época, biografía, un futuro posible o probable, una ubicación geográfica, o la resolución de un problema.
b) Cine como herramienta de modelación. El cine provee modelos, ejemplos, referentes claros y tangibles, que pueden retratar hasta el concepto más abstracto.
c) Cine como herramienta sensibilizadora: El maestro también debe trabajar aspectos emocionales y sensibles. Los problemas actuales de la sociedad (pobreza, deterioro ambiental, guerra/armamentismo, drogadicción, etc). Se puede mostrar en el cine.
d) El cine como herramienta cuestionadora en la crítica y la toma de conciencia el cine puede llegar a ser indispensable.

En esta última creemos que el cine debe servir para ayudarnos a explicarnos la realidad, pero tal y como es decir en forma compleja: como un entramado en el que los elementos no aparezcan separados sino que tiendan a relacionarse en forma diversa.
Pero con frecuencia este proceso es obstaculizado por la ideología.

Como argumenta Camarero (2002) la ideología está ligada básicamente a la representación, como sistema de representaciones (imágenes, mitos, ideas o conceptos) que existen y cumplen un papel en una sociedad concreta. En tal sentido toda película influye en el modo que el individuo tiene de percibir las cosas, influye en la concepción que tiene de si mismo y del mundo que le rodea. Crea hábitos, normas de comportamiento, mentalidades, formas de vida, mitos en definitiva imágenes que constituyen la ideología.


El término ideología ha estado manchado por dos marcas indelebles. No es se redice a las ideas políticas ni tampoco se puede reducir a la falsa conciencia...


La ideología sería más bien un inconciente vital que se segrega desde unas relaciones sociales, y que sirve para legitimarlas, convertirlas en lo “natural” y hacer funcionar así a esas relaciones sociales, configurando la individuación de cada vida subjetiva, desde el trabajo al beso al vestido.

Por lo anterior se hace inevitable una mirada crítica o alternativa que lleve a preguntarse no sólo que imagen estoy viendo sino a la vez sino que es lo que esta imagen quiere hacer conmigo.

Y puesto que la mirada que habla nos pigmenta la piel, nos hipnotiza, la única manera de defensa es el contraataqué: ejercer el poder de nuestra propia mirada para intentar desbloquear todo el inconciente que la pantalla destila. Establecer una distancia continua, que a la larga nos permita ver lo que hay detrás – o dentro- de la mirada que nos habla.


2.- La escuela y la fragmentación.
Durante las últimas décadas se ha hablado mucho de cómo la institución escolar ( en general), siguiendo la racionalidad occidental dominante, tiene la tendencia a fragmentar el conocimiento con la justificación de facilitar los procesos de enseñanza. EL problema radica, en que sobre todo por la ausencia de generación de procesos de integración o articulación, los alumnos en el mejor de los casos sólo logran conocimientos parciales y aislados. No articula, no relaciona, no hay conexiones ni ocultas, tampoco evidentes. Es necesario, también didácticamente, posibilitar esta acción hacía pensamiento complejo.

2.1.-En aula, un espacio ecológico
Hasta aquí hemos visto la relación cine y educación desde algunos elementos un tanto abstractos. Sin embargo :¿ dónde se concreta esta relación? Tradicionalmente el aula es definida como “el espacio didáctico en el que se lleva a cabo la mayoría de las tareas escolares ( Chama Beristain: 2005)”. Desde esta definición podemos darnos cuenta que tal concepción considera sólo el aspecto físico dejando de lado otros muchos elementos que a pesar de no estar conscientes de ellos se presentan e influyen en los complicados procesos de enseñar y aprender.

Hoy la educación enfrenta un gran desafío puesto que “existe una contradicción entre problemas globales, interdependientes y planetarios y nuestro modo de enseñar y conocer cada vez más fragmentando, parcelario y compartiendo”, lo anterior nos lleva a pensar que se hace necesario implementar otras formas de acceder al conocimiento, y no me refiero a reformas de programas y planes sino a una reforma del pensamiento que tiene que surgir de la mente de cada uno de los maestros que se encuentre frente a su clase y que tenga la responsabilidad de formar niños, jóvenes o adultos, pues es un hecho que reformas van y vienen, planes y programas maravillosos se ponen en marcha y el resultado ha sido mas o menos el mismo. Como lo hemos venido señalando en esta nueva construcción de lo educativo en el siglo XXI el cine tiene mucho que aportar.

Para lograrlo hay que transformar, primero la manera de entender el aula escolar; verla como un espacio de posibilidades casi infinitas, más que de monólogos. En su interior se establecen diversas relaciones que le otorga un sentido ecológico, es decir, organizativo, político, contextual.

El aula entonces como nicho incluye una dimensión física que rebasa el salón de clases donde las relaciones que se establecen le otorgan una cualidad ecológica, es decir, la diversidad de actores que están presentes en una institución educativa y las relaciones que establecen son las que posibilitan la emergencia de un aprendizaje significativo.

Al refirme de los actores estoy considerando a todas aquellas personas que intervienen en el acto educativo, comúnmente se hace una separación entre docente y alumno, dicha separación proviene de la asignación de roles no intercambiables, el docente es el que enseña y el alumno el que aprende, sin embargo, concebir al aula como espacio ecológico significa dejar de lado esa posición dicotómica ya que más allá de cumplir con un rol especializado de docente y alumno hay seres humanos con todos los aspectos que los conformaban.

2.2.-Simultaneidad de procesos
En el salón de clase las relaciones humanas y las formas de pensamiento son diversas más únicas, aunque la pretensión de homogenizarlas esté siempre presente. En apariencia cada actor educativo cumple un rol preestablecido: El maestro llega al aula con su plan de clase, el alumno con sus útiles escolares, se instalan los actores y dan cuenta de un proceso, al menos eso creen y poco se reflexiona sobre los diversos procesos que confluyen en el aula, específicamente sobre el circuito enseñanza-aprendizaje.

Dentro del aula este proceso no es el único que se lleva a cabo, existen otros que pernean al acto educativo, uno de ellos es la comunicación y aquí podemos encontrar toda una gama de códigos, mensajes, receptores, signos, actitudes, etcétera, los cuales influyen en el mismo tiempo son influenciados por las relaciones que se sostienen entre los actores.

Otros procesos son: de adaptación, motivación, de resistencia, afectivos, mentales, sociales y éticos, cada uno con sus características particulares pero todos a la vez se conjugan en ese espacio/encuentro de actores.


3.- La complejidad: una salida.
Es necesario en el salón de clase, la generación de pensamiento amplio y profundo y este se puede irse alimentando de los aportes de la complejidad.


Hay que recordar que un sistema complejo es una estructura compuesta por varias partes interconectadas o entrelazadas cuyos vínculos entre ellas contienen información adicional y oculta al observador. Como resultado de las interacciones entre elementos, surgen propiedades nuevas que no pueden explicarse a partir de las propiedades de los elementos aislados. Dichas propiedades se denominan propiedades emergentes.


El trabajo del Documental cinematográfico en clase, ofrece pistas de para develar la red de conexiones invisibles de los hechos, por ejemplo, ambientales.

4.- El Documental: la diferencia de atrapar la realidad o asomares a ella.
Aprovechando la metáfora de Cortázar si el cortometraje gana por nocaut, el documental siempre gana por puntos. El documental lo es más cuando cambia de posición para mirar, cundo se acerca o se aleja, cuando toma otro ángulo de lo que documenta, también cuando compara, cuando relaciona con fenómenos semejantes del presente o del pasado, cuando busca semejanzas o diferencias.


Los documentales tienen una primera tarea: retratar la realidad. El documental tiene como materia del trabajo la vida; plantas, animales, ecosistemas, personajes, hechos sociales recientes o históricos. pero también con el sólo mostrar pretenden trasgredirla. Cambiarla.
Para influir en este cambio el documental usa en diversa en proporciones las herramientas del lenguaje cinematográfico, que a lo largo del tiempo si han ido aderezando de las diversas tecnologías que va desarrollando la civilización; fotografía, sonido directo, zoom, ediciones, animación, imágenes obtenidas por cámaras, videos, llamadas, etc. Sin embargo, creemos que la finalidad de todo esto es seducir y percudir al espectador para educarlo.


Todo el cine influye, y en mayor o menor medida es un vehículo ideológico por el que transitan pautas culturales, así como estilos de vida. Sin embargo ningún género cinematográfico esta tan interesado en influir en la educación del espectador como el documental. Nadie ve documentales sólo para entrenarse o pasar el tiempo, siempre hay una búsqueda atrás, una segunda intención en consumir de los mismos. El documental es en tal sentido una sumersión en la realidad, a veces es el barco, el equipo de buceo y el arrecife de coral.


En estos documentales se hace evidente lo que intuíamos, de lo que sabíamos, en la primera capa superficial de conocimiento que teníamos sobre hecho o personaje. Aquí hay trabajo de complejidad: nos enseñan, recrean, comparten, posibilitan, guían y dejan ver el reflejo de una realidad poco humana y con frecuencia desencarnada, a veces indescriptible, a veces luminosa.
El documental es uno de los ejemplos más acabados de la intercomunicación: se conecta con documentos históricos, con tradiciones, con diversas lenguas, con múltiples culturas, con las más distintas expresiones formales o populares, con otros medios de comunicación.
Los documentales también ahora tienen una parte que se dirige a lo emoción a vivir una experiencia.


5.- El destino nos alcanzó. ¿Cómo que el clima se relaciona con la civilización?
Para contextualizar la problemática ambiental, en el presente apartado utilizaremos a Imanuel Wallerstein (2007) y los tres problemas que anota como obstáculos que superar la actual crisis planetaria. Es indispensable aclarar que, tal y como están planteados, nadie escapa, a los síntomas evidentes del Calentamiento global. Estos son estos tres obstáculos: los grandes productores industriales, la búsqueda de estándares de competencia en los países en desarrollo y el estilo de consumo actual.


Sobre la incontenible producción capitalista contemporánea y la dificultad para internalizar los costos ambientales a la economía Wallerstein, señala.


A los productores/empresarios les preocupa primero que nada obtener ganancias con sus actividades. Si uno les pide que internalicen costos que actualmente no tienen que pagar (el mejoramiento o limpieza de sus procesos de contaminación), esto afecta seriamente sus ganancias en dos formas. Primero, los fuerza a elevar sus precios, lo que puede ocasionar la eliminación de ciertos clientes suyos. Y si internalizan sus costos pero los competidores no lo hacen, pueden perder ventas que lograrán estos competidores.


De las economías emergentes o en desarrollo como las de la Europa del este China, o los países de la Cuenca del Pacífico y la imposibilidad de llegar a las metas de reducción de Co2 del Protocolo de Kyoto, el autor destaca:


El segundo problema es precisamente el de la competencia internacional. Los países más pobres buscan mejorar su capacidad de competencia en el mercado mundial. Una de las formas en que hacen esto es produciendo ciertos productos a un menor nivel de costos de tal modo que algunos artículos puedan ser comercializados a un nivel menor de precios. Si se ordenaran (digamos mediante algún tratado internacional) ciertos virajes en el proceso de producción (la reducción en el uso de carbón como fuente de energía), esto requeriría una costosa restructuración de las industrias en esos países.


Durante décadas un cierto tipo de ambientalismo, tipo la ecología profunda, se limito a señalar como culpables a esta gran producción industrial como los culpables de la crisis ambiental y de la emisión de gases de que provocan el efecto invernadero en la atmósfera del la Tierra. Wallestein afirma que en el tercer problema todos tenemos un grado de responsabilidad.


Ustedes y yo constituimos el corazón del tercer obstáculo. Se le llama consumismo. A la gente siempre le ha gustado consumir. Pero en los pasados 50 años, el número de personas que podrían consumir más allá de cierto nivel mínimo de supervivencia se ha incrementado notablemente. Cuando llamamos a los individuos a consumir menos electricidad o potencia, o a consumir menos de los productos que requieren de estos insumos, estamos convocando a quienes ahora son consumidores a que cambien su estilo de vida, de modos significativos

6.- Los tres casos:
A continuación se da una breve descripción de los documentales y se propone una estrategia didáctica distinta para cada uno de ellos. Estamos seguros que no son la única forma de trabajo y que se pueden experimentar otros documentales y, por supuesto, otras intervenciones didácticas.


Los cosechadores y yo.
Documentada en primera persona, la obra y visión de Agnès Varda ( Francia; 2000), es un retrato cercano, de relación de la autora en la misma obra de los cosechadores actuales, que ya no cosechan espigas de trigo- como aquellos cuadros realistas o impresionistas- sino de objetos/desechos/sin dueño. La autora no solo no evita sus juicios personales, sino que participa activamente aun con ideas propias, vinculadas o no con el tema- que le van surgiendo mientras filma.


El documental relata la vida de los modérenos pepenadores en Francia, recolectores, por ejemplo de papas o jitomates que no son aceptadas en el mercado por algún desperfecto natural o por que no alcanzaron el tamaño estándar.


Es también un relato de viaje. No sólo se esta en el campo, sino que se recorre el paisaje entero de Francia, de las ciudades a los ámbitos rurales. Descubre los intersticios y los bordes de una sociedad de consumo, que genera desigualdades y marginados que sobreviven entre el ingenio y la falta de opciones.


Meixueiro (2004) sostiene que en el discurso ambiental tarde o temprano se tropieza con la basura. El punto es el abordaje de la temática: aquí se va de la reflexión filosófica, al arte, a la subjetividad de la pobreza. No es como en el caso de la muy notable obra de mexicano de Martínez Merling, (Pepenadores; 1989), ir al relleno sanitario a buscar a los seleccionadores de basura, sino más bien de verlos, en el mundo cotidiano, lleno de objetos y sujetos desechables en acción en un relleno más amplio que es la sociedad actual.


El uso didáctico que sugerimos de Los cosechadores y yo, tendrá que ver con una dinámica, de preguntas detonadoras alrededor de los siguientes tópicos:
— ¿Dónde va a dar lo que ya no usas?
— ¿Es visto a alguien recogiendo basura?
— ¿Hay un tamaño específico para cada fruta?
— ¿Este tamaño lo ha dado la naturaleza?
— ¿Sabes que es un pepenador?
— ¿Cómo se entiende en el Documental el término reciclar?
— ¿En nuestro país también hay gente que come de la basura?
— ¿Relaciona el documental con la forma en que consumimos?
— ¿Como son entendidas las antigüedades en el film?
— ¿Haz realizado un viaje como el que muestra el documental?

La pesadilla de Darwin ( Sauper H.;Francia, Austria y Bélgica:2004)
Sobre La pesadilla de Darwin. El corazón de este relato es el aprovechamiento de la perca del Nilo procedente del Lago Victoria, en Tanzania en África; pero no es un documental del paisaje o del uso sustentable del recurso. Más bien al contrario es la historia de una red que se va conectando, mientras se desligan ante nuestros ojos el uso de los recursos naturales:


Cuenta la situación de 25 millones de personas que viven en los alrededores del lago, más de la mitad de las cuales se encuentra en situación de desnutrición. Muchos de ellos pescadores, o realizadores de la limpieza e industrialización de la perca, que no estará jamás en su mesa.


Narra también las verdaderas hazañas de los pilotos en aeroplanos, destartalados que llevaran este pescado a Europa, no sin antes haber convivido, en bares con prostitutas que ven ellos una de las pocas alternativas de sobrevivencia. EL paisaje se completa con niños de la calle y ejecutivos financieros internacionales.


Es la historia estrictamente ecológica de la introducción de una especie que alterara la dinámica de todo el ecosistema incluido al humano.


— La propuesta didáctica que se propondría sería el estudio de caso. Como se recuerda está técnica tiene la finalidad de enfrentar al alumno a la realidad, poniendo en juego su capacidad de conocimiento disciplinar previo, el análisis y comprensión de la problemática, así como la capacidad de expresar las ideas y aprender de la discusión, para tratar de llegar a proponer alternativas de solución, considerando loe elementos principales y los subordinados.
— Una pregunta detonadora sería: ¿Qué otros recursos naturales son aprovechado es forma semejante en los países pobres ?

Una verdad incómoda ( Guggenheim D. Estados Unidos: 2006)


La verdad incómoda, el DVD que produjo Al Gore, es un documento formidable en cuanto a recursos didácticos, análisis estadísticos, estudios científicos y mucho más. Es también de profunda pena ajena que un documento tan valioso esté entretejido con la biografía personal y política del autor. Es preciso que el espectador separe el ego del señor Gore -por lo demás un excelente conferenciante-, de la información y las explicaciones contundentes que contiene el documento.
José Blanco.


Después del muy cuestionado proceso de elección a la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica (2000), Al Gore, candidato demócrata vencido se dio a la tarea de recorrer su país y otras capitales del mundo dictando una conferencia sobre el cambio climático; las causas, repercusiones y posibles acciones para mitigar y en su caso disminuir la producción de los gases de invernadero en la atmósfera terrestre.


— El documental recupera el sentido crítico de cierta tradición de documental norteamericano, soportado científicamente las evidencias. Resulta tremendamente claro, por el uso de un gran número de recursos ( desde la anécdota familiar a la animación, de la gráfica al dato duro y de ahí al chiste, del diagrama a la dramatización, etc. ) sin perder jamás el escenario de la cátedra en la que parece sentirse muy a gusto.
— La recomendación pedagógica para este documental sería la creación primero individual y luego colectiva de una red conceptual. Una reconstrucción de los nodos, su conectividad y el análisis profundo de las propuestas que realiza el político, ahora ambientalista, para ver su factibilidad. Un ejemplo sería la siguiente:


Finalmente de las propuestas que se hacen el concluir el documental, se debatirá en para ver su factibilidad y sus repercusiones reales en la sociedad y la naturaleza actual.
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Propuestas final del documental y preguntas:

a) Preguntas sugeridas
¿Estás propuestas posibilitarán una naturaleza y sociedad mejor?
¿Son remediales o radicales los cambios que se proponen?
¿Cómo civilización: estamos en condiciones de llevarlas acabo?
b) Propuestas de La verdad incomoda
— Cambiar las bombillas tradicionales por las lámparas compactas fluorescentes (Fijar el termostato a dos grados menos en invierno y dos grados más en verano. Ajustando la calefacción y el aire acondicionado se podrían ahorrar unos 900 kilos de dióxido de carbono al año.
— Usar menos agua caliente. Se puede usar menos agua caliente instalando una ducha-teléfono de baja presión y lavando la ropa con agua fría o tibia.
— Utilizar un colgador en vez de la secadora de ropa. Si se seca la ropa al aire libre la mitad del año, se reduce en 320 kilos la emisión de dióxido de carbono al año.
— Comprar productos de papel reciclado. La fabricación de papel reciclado consume entre 70% y 90% menos energía y evita que continúe la deforestación mundial.
— Comprar alimentos frescos. Producir comida congelada consume 10 veces más energía.
— Comprar alimentos orgánicos. Los cultivos orgánicos absorben y almacenan mucho mas dióxido de carbono que los cultivos de las granjas "convencionales".
— Evitar comprar productos que vengan en envases pesados. Si se reduce en un 10% la basura personal se puede ahorrar 540 kilos de dióxido de carbono al año.
— Reciclar, se pueden ahorrar hasta 1000 kilos de residuos en un año reciclando la mitad de los residuos de una familia.
— Elegir un automóvil de menor consumo. Al comprar un automóvil nuevo puede ahorrar 1.360 kilos de dióxido de carbono al año si este rinde dos kilómetros por litro de gasolina más que el otro. Es preferible que compre un automóvil híbrido o con biocombustible.
— Usar menos el auto. Prefiera caminar, andar en bicicleta, compartir el automóvil y usar el transporte público. Reduciendo el uso del automóvil en 15 kilómetros semanales evita emitir 230 kilos de dióxido de carbono al año.
— Revisar semanalmente los neumáticos. Inflar correctamente los neumáticos mejora la tasa de consumo de combustible en más del 3%. Cada litro de gasolina ahorrado evita la emisión de tres kilos de dióxido de carbono.
— Plantar árboles. Una hectárea de árboles elimina, a lo largo de un año, la misma cantidad de dióxido de carbono que producen cuatro familias en ese mismo tiempo. Un solo árbol elimina una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida.
— Pedir a la compañía eléctrica que cambien a energía renovable. Si dicen que no la disponen, preguntar por qué.
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Referencias
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[1] La versión preeliminar de este trabajo se presentó en la 8th Annual Convention of the Media Ecology Association realizada en junio del 2007 en el del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México.
[2] Hay varios investigadores que coinciden en la centralidad de la televisión y paradójicamente en la falta de desarrollo de contenidos.